Tuesday, June 13, 2006

PROPIEDADES TERAPEÙTICAS DE LA PAPAYA

De sabor dulce y suave, la papaya es algo más que una simple fruta exótica. Es fuente de vitaminas y minerales y contiene una enzima -la papaína- que mejora la digestión, neutraliza los ácidos gástricos y ayuda a quemar las grasas, entre otras propiedades.

De hecho, es tal su importancia nutricional y terapéutica que en países como México o Costa Rica llaman al papayo "el árbol de la buena salud". De hecho, según un dicho de estas regiones, "una papaya al día mantiene al doctor en la lejanía".

Cualidades nutricionales.

Contiene vitaminas A -muy beneficiosa para la piel, el pelo y las uñas-, B -en concreto B1, B3 y B6, que ayudan a limpiar las toxinas de la sangre- y C -ésta en mayor cantidad que en frutas como naranjas, pomelos o limones-. En cuanto a los minerales, la papaya contiene algunos de los más necesarios para nuestro organismo como lo son el calcio, el hierro, el magnesio, el fósforo y el potasio. Además, el contenido calórico de la papaya es bajo. Media fruta de tamaño medio aporta sólo 70 calorías. Sirva como comparación que 100 gramos de papaya contiene siete veces menos calorías que la misma cantidad de plátano. En cuanto a los azúcares, el porcentaje de los que presenta la papaya oscila sólo entre el 7 y el 9%.

Pero lo que probablemente la convierte en un alimento único es el hecho de que no se conoce ninguna otra fruta que, incluso no madura, alcaliniza el cuerpo. Por eso las personas que padecen acidosis probablemente encuentren alivio si empiezan el día desayunando con papaya.


Papaya y sistema digestivo

A la papaya se la considera un alimento con propiedades digestivas. Y, en efecto, tanto sus verdes hojas como el encarnado fruto son un buen aliado para el aparato digestivo. Uno de sus componentes estrella: la papaína, una enzima proteolítica, es decir, con capacidad de descomponer las proteínas de los alimentos y neutralizar los ácidos gástricos.

A la acción de la papaína se une la de la carpaína, un alcaloide presente en la papaya que actúa sobre el líquido biliar.

Ambos elementos explican que la papaya ayude a digerir las carnes y comidas pesadas, mejore y facilite el proceso de la digestión y ayude a la quema de grasas con lo que desarrolla un efecto adelgazante, desintoxicante y depurativo de forma natural. También digiere las pectinas y ciertos azúcares y lípidos. De hecho, en terapias digestivas se la utiliza para compensar la falta de secreciones gastroduodenales y pancreáticas. Su consumo resulta también adecuado en las digestiones pesadas, las gastritis o la acidez de estómago. Asimismo, la acción suavizante y antiséptica sobre las mucosas digestivas la hacen muy útil en caso de gastroenteritis y colitis de cualquier tipo así como en situaciones de estreñimiento o colon irritable.

La papaína sólo se encuentra en las hojas del papayo y en la fruta que está en su punto; cuando la papaya está muy madura pierde gran parte de la enzima.

Propiedades Terapeùticas

La papaya tiene propiedades como digestivo, diurético, antioxidante, reductor de los niveles de bilirrubina, antigonorreico, analgésico, relajante, relajante del músculo esquelético, anticoagulante, vermífugo -es decir, expulsa los parásitos intestinales-, hipotensor, antiinflamatorio, antidiarreico, broncodilatador, tranquilizante, espasmolítico y antifúngico.

Además, sus semillas frescas contienen también un compuesto llamado carpasemina que tiene acción destructiva sobre las amebas lo que explica su clara acción terapéutica sobre algunos casos de diarreas crónicas.

Por otro lado, la papaya contribuye a que el cuerpo produzca más arginina, un aminoácido esencial que activa la HGH, hormona de crecimiento que es importante para el rejuvenecimiento de las células y la reconstrucción de células en el hígado, los músculos y los huesos. Incluso la piel se beneficia de la arginina: se vuelve suave y es capaz de regenerarse.